Te llamé, te hablé, escuchaste mi Voz

303. Te llamé, te hablé, escuchaste mi Voz

12 de Junio de 2013 (7:22 p.m.) 

Te llamé, hablé en lo profundo de tu corazón y escuchaste mi Voz; y desde aquel día algo nuevo experimentaste dentro de ti. Mirabas a tu alrededor y no comprendías lo que estabas viviendo, porque muchas veces me cambiaste, te alejaste de Mí para aventurarte en un mundo incierto, desconocido; creías encontrar la felicidad, pero hallaste desgracias; buscaste la forma de cómo llenar tus vacíos, por eso, algunas veces caíste, el pecado enlodó tu corazón y manchó tu conciencia; pero mi voz gritaba dentro de ti y no podías callarme.

Algunos días caminaste al borde del camino, casi como para caer al precipicio, a lo más hondo, al hueco oscuro del que no hay salida. Hiciste planes, proyectos; pero muchos de ellos fueron sueños fallidos; no me preguntaste si esto o aquello te convenía o si estaba en mis designios divinos.

Algunas veces te veía caminar presuroso por las calles; el sol se ocultaba y tu espíritu no hallaba reposo; siempre te acompañé, te protegí; tantas veces lloré cuando te entregabas al placer o cuando caías en el fuego de las pasiones; pero me compadecí de ti, me atreví a despertarte; porque el demonio te tenía dormido, amarrado para que no caminaras tras de Mí. Pero un día, hice perceptible mi luz divina frete a tus ojos y te eclipsaste de amor.

Un día te sentías hastiado por el mundo; comprendiste que tus supuestos amigos de momento no eran verdaderamente amigos; sensibilicé tu corazón, lo hice receptivo a mi voz; te viste en la necesidad de tomar una decisión seria en tu vida; dejarlo todo por Mí, cortar de raíz con el pecado, vivir de acuerdo a mi Evangelio, a mi Palabra. Y lo que no esperabas, era que tenía una reserva de amor guardada para ti. Hoy, te doy la oportunidad de hablar conmigo de corazón a corazón; hoy, te doy la oportunidad de nacer de nuevo; hoy, te doy la oportunidad de reafirmar tu sí.

FUENTE: DIARIO ESPIRITUAL AÑO 2013 de la Comunidad de Siervos Reparadores.